EXPEDIENTE #048 · CONSPIRACIÓN · CLASIFICACIÓN: APAGA LA RADIO
La emisora fantasma del 1611 AM lleva 40 años recitando números. Anoche dijo un nombre.
Por El Vigía Nocturno · redactado a deshoras · 12 de junio de 2026

Si naciste antes de los noventa quizá las recuerdes: las emisoras de números. Frecuencias de onda corta donde una voz —casi siempre femenina, casi siempre demasiado tranquila— recitaba series de cifras durante horas. La explicación oficial llegó décadas después: mensajes cifrados para espías en el extranjero. Guerra Fría. Caso cerrado.
Casi todas callaron con el muro de Berlín. Pero el dial 1611 de la onda media, en un rincón del espectro donde legalmente no debería emitir nadie en España, sigue activo. Cuarenta años. Sin pausas publicitarias, sin festivos, sin piedad.
LO QUE DICE LA EMISORA
El formato no ha cambiado desde la primera grabación conocida (1986, un radioaficionado de Albacete que pidió «que no se publique mi nombre hasta que me muera»; se publicó; está estupendamente, gracias por preguntar): tres tonos, una pausa, y la voz.
«Siete. Tres. Tres. Uno. Cuatro. Pausa. Siete. Tres. Tres. Uno. Cinco. Pausa. Y así hasta que apagas. Y cuando apagas, te quedas con la sensación de que ella sigue.»
Los entusiastas de la radioescucha la bautizaron «La Contadora». Durante décadas fue una curiosidad inofensiva, el equivalente radiofónico de un grifo que gotea en una casa vacía. Hasta la madrugada del pasado miércoles.
LA EMISIÓN DEL MIÉRCOLES
A las 3:33 (sí, otra vez esa hora; no, no nos hace gracia a nosotros tampoco), tres radioaficionados de tres provincias distintas grabaron lo mismo: la voz se detuvo a mitad de una serie. Silencio de once segundos. Y después, por primera vez en cuatro décadas, La Contadora pronunció palabras.
TRANSCRIPCIÓN — 1611 kHz — 03:33:47
«…cuatro. nueve. nueve. dos. — [silencio, 11 s] — ████████ ██████████. sabemos que escuchas. deja de contar con nosotros. empieza a contar para nosotros. — [tres tonos] — uno. seis. uno. uno…»
El nombre está censurado en esta publicación por respeto al afectado y porque, francamente, nos da pavor escribirlo. Diremos solo esto: es uno de los tres radioaficionados que estaban grabando. Llevaba escuchando la emisora veintidós años. Su equipo de radio amaneció el jueves sintonizado en el 1611 con el aparato desenchufado.
LAS PREGUNTAS QUE NADIE QUIERE RESPONDER
¿Quién mantiene una emisora cuarenta años para hablar una sola vez? ¿Por qué la Comisión del Espectro Radioeléctrico responde a nuestras consultas que en el 1611 «no consta emisión alguna», mientras tres grabaciones independientes dicen lo contrario? ¿Y por qué la triangulación amateur del origen de la señal apunta, con un margen de error de tres kilómetros, a un campo vacío entre Cuenca y Motilla donde lo único que hay es un transformador eléctrico… fuera de servicio desde 1981?
Este diario seguirá investigando. Desde una distancia prudencial. Con la radio apagada.
Este artículo es obra de la redacción nocturna de Donde la Ciencia Calla y, por tanto, rigurosamente falso. O eso queremos que creas. Expediente #048, archivado sin cerrar.